2015 El profesional de la información

Los epitextos virtuales que venden libros

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…o promocionan la lectura.

El concepto de paratexto es presentado por Genette en 1982 en su obra Palimpsestes. La littérature au second degré, pero lo desarrolla plenamente en un estudio posterior, Seuils (1987).

En la segunda obra, Genette define el paratexto como un elemento que ayuda al lector a introducirse en la lectura facilitando las primeras instrucciones sobre el contenido del libro. Genette lo considera un elemento auxiliar, un accesorio del texto que funciona como una puerta de entrada, de transición y de transacción.

Desde entonces, diversos estudios han demostrado la eficacia y la oportunidad de esta propuesta metodológica.

Sin embargo, la revisión de la literatura científica evidencia una carencia de estudios sobre el epitexto público que Genette (1987, p. 346) define como:

Epitexto paratextuals es cualquier elemento que no está conectado físicamente al texto en el mismo volumen, pero que circula de alguna manera en un espacio físico y social virtualmente ilimitado».

La web social ha potenciado la existencia de lo que Jenkins (2008) ha denominado “audiencias interactivas”. Si adecuamos el término a la investigación sobre la lectura, nos referiríamos a grupos de lectores que centran su atención en los libros y en temas relacionados con la lectura.

Se trata de identidades virtuales para quienes es tan importante estar al día de las últimas novedades editoriales, como obtener el placer de intercambiar conocimientos y opiniones sobre los libros que leen, sobre los autores que les gustan, sobre las temáticas, etc.

Para esta tipologia de lector, los epitextos públicos virtuales (que las empresas editoriales crean para la venta de libros y las instituciones, para la promoción de la lectura en las diferentes herramientas y plataformas de internet) son documentos tipológicamente múltiples, con funciones comunicativas diferentes; como la de comentar, difundir, modificar y ampliar.

Junto con Rosa Tabernero-Sala y Virginia Calvo-Valios, en el artículo “Epitextos virtuales públicos como herramientas para la difusión del libro” (publicado en la revista El profesional de la información) presentamos los primeros resultados de esta investigación.

 

  1. Silvana

    Es increíble cómo el entorno virtual ha cambiado los modos de definir ciertos elementos. En el caso de los epitextos, como bien dices, incluyen participación y por lo tanto pasarían a ser más que un accesorio. Ahora no sólo ayudarían a introducir la lectura, sino que también colaborarían con la divulgación, pues los lectores comparten sus experiencias en la Web.
    ¡Esto se ve interesante como objeto de estudio!

    21 febrero 2016

    Responder
    • Gemma Lluch

      Muy, muy interesante. En una semana compartiremos más noticias sobre este tema.

      21 febrero 2016

      Responder
  2. Julieta Lionetti

    Gracias, Gemma, por rescatar los conceptos de paratexto y epitexto. Una se siente menos sola, menos bicho raro.

    Siempre he creído que alguien que hace marketing de libros debería tener un grado en Teoría Literaria o en Ciencias de la Información.

    Me apunto ya mismo para recibir tus entradas en mi buzón.

    22 febrero 2016

    Responder

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